Para erradicar la violencia de género, se instalaron Centros LIBRE en los municipios de Toluca, Lerma y Xalatlaco, los cuales se suman a los cinco que ya se encuentran operando en el Estado de México.
Actualmente, los Centros LIBRE operan también en Huehuetoca, Chicoloapan, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli y Tlalnepantla, en donde se brindan espacios seguros para las mujeres quienes reciben atención integral e inmediata por parte de un equipo multidisciplinario conformado por psicólogas, trabajadoras sociales y abogadas.
Además de atender situaciones de violencia, estos centros impulsan el empoderamiento emocional, fortalecen redes comunitarias y fomentan el liderazgo femenino.
¿Con qué cuentan?
Los Centros LIBRE cuentan con áreas de cómputo y programas educativos en coordinación con el INEA, para que mujeres mayores de 15 años concluyan su educación básica.
Se brindan y capacitaciones para desarrollar habilidades y fomentar el emprendimiento, fortaleciendo la economía familiar.
Hay actividades culturales, deportivas y de esparcimiento para promover su bienestar integral.
En ese sentido, Mónica Chávez Durán, Secretaria de las Mujeres, subrayó que para el Gobierno del Estado de México es fundamental formar parte de la Estrategia Nacional, promoviendo el empoderamiento y la autonomía de las mujeres, así como garantizando su acceso a una vida libre de violencia.
La meta es instalar 37 Centros LIBRE, especialmente en municipios con Alerta de Violencia de Género, por ello, el Gobierno del Estado de México avanza significativamente en la creación de entornos seguros, dignos y de apoyo integral, permitiendo que las mujeres recuperen su libertad, dignidad y autonomía.
Estos centros forman parte de los 100 compromisos asumidos por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como parte del segundo piso de la Cuarta Transformación, con el objetivo de garantizar que las mujeres vivan libres de violencias.
En el marco de estas acciones, se llevarán a cabo las asambleas “Voces por la Igualdad y contra las violencias”, para escuchar directamente a las mujeres, reconocerlas como motor de transformación social y construir, desde sus vivencias, soluciones a las problemáticas que enfrentan en sus comunidades y familias.